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Publicado el: Viernes, 28 de agosto del 2015

Miguel Ángel Dyer pasión, esfuerzo y sabor

Sociedad Saltillo / Chavos & Chavas / Texto: Victor Cantú Foto: Enrique Alvarez del Castillo

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Saltillo,Coah.- Desde pequeño se interesó por la gastronomía dulce y poco a poco construyó su propio sueño, haciendo realidad hoy el gusto de la gente.

Miguel Ángel Dyer, gusto por lo dulce.

Poner un negocio en nuestra ciudad supone un desafío enorme, todo esto debido a que siempre se ha dicho que Saltillo es un mercado novedoso y normalmente, ante la apertura de un nuevo negocio, se observa como éste se va atestando de personas los primeros días, pero luego del paso de unas semanas la afluencia de gente disminuye.
Si el establecimiento no está renovándose constantemente para atraer gente, lo más seguro es que se dirija a una inevitable bancarrota.
Perseverancia y creatividad son dos palabras clave para que un negocio pueda sobresalir en una ciudad con un mercado tan exigente.
A continuación te presentamos la historia de Miguel Dyer Eguía, un joven de 27 años que lidera su propio negocio de postres.
Su pasión por la elaboración de postres viene desde pequeño, comenta que solía ayudarle a su mamá a prepararlos. “Desde chico siempre me ha interesado todo lo que es la repostería y pastelería. Empecé un poco con los postres con chocolate y ya después con el fondant, comencé haciendo pasteles para la familia y amigos”.
Luego decidió empezar a compartir su conocimiento para elaborar repostería, y esto fue lo que lo impulsó a abrir su negocio. “Empecé a dar clases en el Centro Cultural Casa Tiyahui, impartí cursos de pastelería fondant por un año dos meses, todos los sábados y poco a poco se fueron abrieron más cursos. Hasta que decidí formalizar la pastelería”.
En el momento en que su pasatiempo se volvió más formal tuvo que rentar un espacio en donde pudiera entregar sus pedidos. Además, hacer esto le dio la oportunidad de poner su propia cafetería y tener un lugar más amplio para impartir sus cursos.
Miguel estudió la carrera de Administración de Empresas Turísticas en la Universidad Autónoma del Noreste. Menciona que dentro del plan de estudios cursó la materia de gastronomía, pero sus conocimientos los ha obtenido desde pequeño, tras el método de prueba y error.
Para él significa mucho poder consentir los paladares a través de sus postres. “Es importante hacer que el gusto de la gente se haga realidad, entonces ese antojo, ese evento o momento marcarlo con algo dulce. Además de que es una tradición festejar con un postre o quequito”.

Pastelería, ¿exclusiva para mujeres?
Miguel tiene que lidiar diariamente con la mentalidad que aún tienen muchas personas, sobre que la repostería es una actividad exclusiva de la mujer.
Opina al respecto. “Es una idea más cultural, pienso que es en Saltillo donde sucede más esto, porque en otras ciudades como el Distrito Federal, la mayoría de las personas que elaboran postres son hombres y aquí en Saltillo, somos pocos.
“Aquí en la pastelería pasa algo curioso, las mujeres hornean y los hombres somos los que decoramos los pasteles, entonces cambiamos un poquito los papeles”.

Lo más difícil
Hace tres años se armó de valor para emprender su propio sueño y obviamente, no iba tener el camino fácil y platica las dificultades que tuvo.
“Lo más difícil es el miedo a lo desconocido. En mi caso yo no tuve apoyo familiar, ni económico, ni moral. Inicié con cosas prestadas para dar las clases y conforme iba vendiendo compraba mis cosas”.
Miguel describe su miedo, como un sentimiento de no saber lo que puede esperarle el día de mañana. Pero no de un miedo que lo dejara paralizado.
Otra de las dificultades que tuvo fue la falta de apoyo por parte de su familia al inicio del proyecto.
“Mi mamá siempre me apoyó moralmente, pero con mi papá fue al cero, porque él prefería que me introdujera en el negocio familiar, nunca me apoyó sobre la carrera y escuela donde estudié”.
Sin embargo platica que hoy el panorama es totalmente diferente. Ya que sus papás se sienten profundamente orgullosos de él y que incluso su papá presume el trabajo que Miguel ha hecho en la pastelería.
Antes de establecer su propia pastelería, Miguel trabajó en distintos lugares como restaurantes e inclusive para el negocio de su familia.
“Siempre ha sido en el área alimenticia. Pero sí tenía muy claro que no quería tener un jefe, yo quería ser mi propio jefe y que lo que hiciera no lo viera como un trabajo”.

Gran satisfacción
Una de las cosas que más disfruta es al momento de decorar la repostería, y otro más en el instante en que debe entregar el producto terminado.
“La decoración y preparar el postre es lo que más disfruto, pero experimentamos mucha adrenalina al momento de entregar los pasteles en los eventos, cuidando que todo salga bien. Es toda una aventura”.

Negocio próspero
Como ya mencionamos en un inicio, la creatividad es clave para que un negocio pueda prosperar. Y Miguel es consciente de ello, por eso no deja de estar al pendiente de la competencia, tanto local como nacional.
“Es importante revisar la competencia, tanto local como externa. Ver cómo van las pastelerías de México, Guadalajara y hasta en Estados Unidos. Ahorita aunque no queramos, la televisión está abriendo la mentalidad de los consumidores”.
Para él no existen límites. En el momento en que un cliente llega con una idea alocada, lo toma como un desafío y da lo mejor de sí mismo para entregar un producto digno de ser aplaudido por los paladares más exigentes.

Winefest
A raíz del éxito y crecimiento de su negocio fue invitado al Winefest el próximo 28 de agosto.
“Me llegó la invitación y realmente no la pensé dos veces, el hecho de participar en un evento muy importante y de hacer maridaje me obliga a hacer preparaciones nuevas y estudiar minuciosamente los vinos. Quiero darle una buena impresión a los invitados de este evento”.
Para finalizar, Miguel envía un mensaje a todos los jóvenes saltillenses que deseen poner un negocio: “Lo más importante es que se atrevan, que pierdan el miedo, romper paradigmas.
“Otro problema que veo es que mucha gente dice que Saltillo es difícil y creen que el cliente va a llegar de inmediato y la realidad es que no. Aunque tengas buenas instalaciones, si tú no vas y tocas puertas no vas a vender, porque no te van a conocer”.
Consejos de Miguel para poner tu propio negocio:
– Debes estudiar el mercado.
– Crear tu nombre, logo y eslogan.
– Hacer la lista de lo que necesitas para empezar.
– Publicarte y hacer contactos.

Frase
“Aunque sea una ciudad difícil, se puede lograr, solamente tienes que ser creativo y ofrecer un buen servicio”.

Papás
Laura Eguía Cárdenas
Miguel Ángel Dyer Herrera



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

festival-luces-tailandia_4El tradicional festival es visitado por turistas de todo el mundo que se suman a esta filosofía de despedir el año dejando atrás todo lo malo y recibiendo la luz de lo que está por venir.

Despedir lo viejo, celebrar lo nuevo: el increíble festival de luz en Tailandia