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Publicado el: Sábado, 20 de octubre del 2018

Héctor Cuéllar un comerciante distinguido

Sociedad Saltillo / Elite / Rostros / Texto: Gibrán Valdez Fotos: Enrique Alvarez del Castillo

nt--EAC_2055Saltillo,Coah.-  En 1952 sus padres iniciaron una empresa familiar que hoy se consolida por el esfuerzo de sus hermanos, de sus hijos y sobrinos con tres sucursales en la región.

Héctor Cuéllar

El fruto de tantos años de trabajo.

A lo largo de sus 40 años de trayectoria, ha encabezado parte del liderazgo en la familia para hacer crecer la empresa que nació a principios de los años cincuenta en la ciudad.

Recorrer los pasillos llenos de dulces, materias primas y desechables es una aventura que se ha convertido en toda una tradición saltillense gracias a la familia Cuéllar, quienes en 1952 iniciaron este negocio que en la actualidad cuenta con dos sucursales en Saltillo y una en Ramos Arizpe.

Son miles de dulces los que conforman un gran mosaico de colores por las cajas que los contienen y que abarrotan los estantes de estos establecimientos en la región sureste de Coahuila, desde paletas, tamarindos, chocolates, caramelos, entre otros.

Además, este negocio se ha convertido en el principal proveedor para diferentes comercios, como las tiendas de abarrotes, los restaurantes y las panaderías, pues aquí se pueden encontrar diferentes materias primas, artículos desechables y una amplia diversidad de plásticos, entre frascos y bolsas.

Sin duda, esta empresa familiar es una de las que cuenta con mayor tradición en la ciudad, pero el éxito no ha sido algo espontáneo, pues detrás de la consolidación de este negocio se encuentra el esfuerzo de tres generaciones.

A lo largo del tiempo le han hecho frente a las necesidades de los clientes de una manera puntual, pues recuerda Héctor Cuéllar de las Fuentes que cuando empezaron sus padres, Arturo Cuéllar y Ana María de las Fuentes, siempre tenían consigo una libreta para tomar nota de lo que el público solicitaba.

Mis padres empezaron con la pura venta de especias y posteriormente empezaron a meter desechables cuando mis hermanas también estaban, ya cuando nos incorporamos los cuatro hermanos al negocio, empezamos a meter el ramo de dulcería, hace ya alrededor de 40 años”, explicó Héctor Cuéllar.

Desde entonces, junto a sus hermanos Arturo, Alejandro y Rolando, han trabajado por consolidar en la región este proyecto que nació a principios de los años cincuenta.

A sus 56 años, Héctor cuenta que empezó con el servicio al cliente cuando él tenía 16, por eso es fiel testigo del crecimiento que ha vivio la empresa y no sólo eso, le ha tocado fungir como un actor clave en el desarrollo del negocio, por eso la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) Saltillo decidió reconocerlo con la Presea Comerciante Distinguido del Año en el marco de su Quincuagésima Cuarta Quincena del Comercio.

El mismo reconocimiento que me están dando a mí, también se lo dieron a mi papá hace 20 años”, expresó emocionado Héctor Cuéllar.

Dicho galardón le será entregado el próximo 26 de octubre en una ceremonia que se realizará en las instalaciones de Villa Ferré como parte del cierre de las actividades que contempla la Canaco Saltillo.

Por esto, a continuación te contamos la historia de este saltillense distinguido que por cuatro décadas se ha dedicado a lo que más le apasiona: el comercio y el servicio al cliente.

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EL GUSTO POR EL COMERCIO

Por ejemplo de sus padres, Héctor Cuéllar se inició en el comercio a la corta edad de 16 años, junto a sus hermanos Arturo, Alejandro y Rolando.

El señor Arturo Cuéllar García y la señora Ana María de las Fuentes de Cuéllar, iniciaron la empresa en 1952 con la comercialización de especias en su casa en la calle Zaragoza de la zona centro, donde sus hijas mayores les ayudaban a atender a los clientes.

Posteriormente, la pareja introdujo al creciente negocio la distribución de desechables y cuando sus cuatro hijos estaban ya de lleno en el comercio, estos empezaron con la dulcería.

Después de estar en su casa, don Arturo y doña Ana María decidieron mudar el establecimiento a la calle de Lerdo, entre Allende y Zaragoza.

Ahí hicieron un cuartito de cuatro por cuatro, era el despacho, no teníamos empleados y lo atendíamos toda la familia, cuando entramos mi hermano y yo contratamos al primer empleado”, recordó Héctor Cuéllar.

Ya con toda la familia en el negocio, se abrió una sucursal en la calle de Acuña, esquina con Múzquiz en el centro de Saltillo y se fue contratando gente de acuerdo a las necesidades que iban surgiendo.

Lo que ellos nos enseñaron fue la cultura del trabajo y la verdad que a mí siempre me ha gustado mucho el comercio, para mí es una cosa muy bonita ver que el cliente se va satisfecho, me gusta mucho atender a la gente y ver que se van contentos”, enfatizó este saltillense.

Como resultado del gran esfuerzo que han dedicado por consolidar esta empresa familiar saltillense, en 1997 abrieron la segunda sucursal sobre el periférico Luis Echeverría Álvarez, entre los bulevares Fundadores y Jesús Valdés Sánchez.

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EL APOYO DE LA TERCERA GENERACIÓN

Parte del gusto de Héctor Cuéllar por lo que hace, radica en su cercanía con la clientela y aunque conforme ha pasado el tiempo se han ido actualizando, el gerente de Materias Primas Cuéllar sabe que este valor es imprescindible.

Hemos ido cambiando, antes la atención era por medio de un mostrador, posteriormente lo hicimos autoservicio, más tarde fue el autoservicio al mayoreo, después iniciamos con las televentas para mayoreo y actualmente lo que queremos es lanzarnos por internet”, explicó.

Ante esto, quienes han asumido gran parte del liderazgo son los integrantes de la tercera generación de esta familia de comerciantes saltillenses.

Incluso, hace cuatro años se aperturó la tercera sucursal en Ramos Arizpe sobre el bulevar Plan de Guadalupe, como fruto de esta sinergia entre la experiencia ganada y el empuje de los más jóvenes.

Para allá vamos con la ayuda de los hijos que ya se incorporaron con nosotros, ahí la llevamos ahora que tenemos más apoyo de la tercera generación”, mencionó orgulloso Héctor Cuéllar.

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HACER FRENTE A LA COMPETENCIA

Materias Primas Cuéllar se ha caracterizado a lo largo de su existencia por estar comprometida por completo con la satisfacción del consumidor.

Su misión principal es ofrecer todo lo necesario para diferentes tipos de eventos y el consumo regular a través de una gran variedad de productos; dulces, botanas, artículos para fiestas, envases de plástico y desechables, especias, abarrotes, harinas, latería y otro tipo de accesorios.

De acuerdo con el testimonio de Héctor Cuéllar, este negocio fue pionero en proveer el servicio de comercialización de materias primas comestibles.

Por este amplio surtido, actualmente se cubren las necesidades de públicos muy específicos, la mayoría inmersos en la dinámica comercial de la ciudad, como el caso de las tiendas de abarrotes, estanquillos en las escuelas, restaurantes y panaderías, por mencionar algunos.

Como en todo negocio, este comerciante saltillense identifica en el mes de diciembre una de las temporadas más altas, pero enero y febrero también es una de las épocas más fuertes por una tradición religiosa que se ha arraigado en la ciudad: las levantadas del Niño Dios.

Estoy bien agradecido con esa tradición tan bonita, igual nosotros tenemos ya 20 años haciendo para los trabajadores una levantada con mucha fe porque nos ha dado mucho”, comentó.

Sin embargo, Héctor Cuéllar confiesa que la competencia actual en la región, encabezada por las grandes cadenas norteamericanas, son un gran reto para la mayoría de los comercios en la ciudad.

Ese tipo de autoservicios de mayoreo suelen vender de todas las líneas y los giros, entonces nos pegan a todos, mueblerías, ferreterías, dulcerías, por esto hemos llegado a comprar volúmenes muy altos para mejorar nuestro surtido, nuestros precios y hacerle frente a ese tipo de competencia”, señaló.

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CON ESPECIAL DEDICACIÓN

Héctor Cuéllar de las Fuentes explica que los principales valores para sostener un negocio con éxito son la perseverancia, la dedicación, la honestidad y la seriedad de la empresa con los clientes.

Por la cabeza de este saltillense nunca rondó la idea de dedicarse a otra cosa, pues el impulso de sus padres siempre lo llevó al negocio familiar.

Y esto es algo que me gusta mucho porque tienes con quién compartir las metas y eso te da mucha satisfacción, sobre todo porque es gente de la familia, eso es lo que me gusta, compartir los triunfos”, puntualizó Héctor Cuéllar.

Por su invaluable trayectoria y el compromiso que mantiene este saltillense con el comercio local haciéndole frente a la imponente competencia que se ha instalado en la ciudad, la Canaco Saltillo decidió otorgarle la Presea Comerciante Distinguido del Año en el marco de su Quincuagésima Cuarta Quincena del Comercio.

Es una satisfacción muy grande que me hayan elegido, mis hijos y mi esposa están muy contentos por esta noticia que nos tomó por sorpresa, la verdad es que no nos la esperábamos, estos premios hacen falta, siempre nos motiva ver que te reconozcan el fruto de tantos años de trabajo”, expresó profundamente conmovido.

Su familia es uno de los tesoros con los que cuenta Héctor Cuéllar, junto a su esposa y sus hijos disfruta mucho de la naturaleza, sobre todo de la sierra de Arteaga, un sitio en el que se escapa del estrés al disfrutar de la convivencia con sus seres queridos.

En ese sentido, la dedicación de este premio se extiende hacia sus padres principalmente, por ser el ejemplo a seguir y el motor que lo empujó a convertirse en el comerciante que es actualmente.

También dedica este reconocimiento a sus hijos Arturo, Héctor, Lucía y Estelita, además de su esposa María Estela Ortiz, por siempre estar a su lado, inspirándolo a ser mejor cada día.

Además, el orgullo de padre no se puede esconder y este comerciante saltillense destaca los emprendimientos de sus hijos, “de ellos no tengo de qué quejarme, ya tienen sus propios negocios y yo creo que todo este debe al gran ejemplo, tienen una dulcería, mis hijas y mi esposa pusieron La Moringa y entre todos ahorita están armando una fábrica de chocolates artesanales”, manifestó.

Sin duda, el amor a su trabajo es lo que ha convertido a Héctor Cuéllar de las Fuentes en un comerciante saltillense distinguido desde hace mucho tiempo y que en este año la Canaco lo reconoce por su gran trayectoria al frente de una empresa que impulsa a otros negocios y comerciantes en la ciudad.

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MERECIDO RECONOCIMIENTO

Héctor Cuéllar de las Fuentes, comerciante saltillense con 40 años de trayectoria, recibirá el próximo 26 de octubre la Presea Comerciante Distinguido del Año que otorga la Canaco Saltillo.

NÚMEROS

40 años de experiencia en el comercio tiene Héctor Cuéllar.

3 sucursales de Materias Primas y Dulcería Cuéllar tienen en la región sureste de Coahuila.

FRASES

El mismo reconocimiento que me están dando a mí, también se lo dieron a mi papá hace 20 años”.

Para mí es una cosa muy bonita ver que el cliente se va satisfecho, me gusta mucho atender a la gente y ver que se van contentos”.

Esto es algo que me gusta mucho porque tienes con quién compartir las metas y eso te da mucha satisfacción, sobre todo porque es gente de la familia”.

Estos premios hacen falta, siempre nos motiva ver que te reconozcan el fruto de tantos años de trabajo”.



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

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