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Publicado el: Sábado, 6 de octubre del 2018

Ansiedad y depresión depender de un ‘Me Gusta’

Sociedad Saltillo / Elite / Gibrán Valdez

nt--emoji_4-1Saltillo, Coah.- El uso desmedido de internet y la obsesión por tener presencia en redes sociales han dado pie al miedo de quedarse excluido digitalmente.

Tras la llegada de internet y las redes sociales, la vida cambió por completo para millones de personas, sobre todo para los jóvenes que accedieron a nuevas plataformas y dispositivos para relacionarse con otros.

Además, hay niños y adolescentes que desde su nacimiento han estado rodeado de este tipo de herramientas tecnológicas de la información y la comunicación, considerados por los estudiosos de esta temática como “nativos” digitales.

Hoy en día existe una gran dependencia hacia este tipo de recursos por parte de niños, adolescentes y jóvenes que prácticamente han depositado toda su vida en esos espacios compartidos que ofrece la red.

En específico, las redes sociales se han convertido en las herramientas fundamentales para la interacción social en la actualidad, pero esto también ha dado pie a la aparición de nuevos trastornos psicológicos, como el Fear of Missing Out (FoMO, por sus siglas en inglés) que es una manifestación del miedo a ser excluido digitalmente.

Al vivir hiperconectados, se crea en los niños, adolescentes y jóvenes una dependencia extrema al mundo social virtual, al grado de considerar que no estar en las redes sociales es equivalente a no existir socialmente, de acuerdo con diversos estudios que se han hecho en la materia.

La atención de las personas se enfoca cada vez más en lo que sucede al otro lado de las pantallas, ya sea en la computadora, la tablet o el celular.

Al mismo tiempo difunden al mundo su quehacer cotidiano; desde lo que desayunan, el atuendo que usarán ese día, con quién viajan o a qué lugar acudieron, entre otras muchas actividades.

Lo anterior se convierte en el material con el que a diario evalúan su impacto, popularidad y aceptación, demostrando que al no recibir muestras de agrado a través de las diversas reacciones, una gran cantidad de jóvenes desarrollan altos niveles de ansiedad, depresión y dependencia a estos medios.

Dicha situación es una suerte de paradoja porque al mismo tiempo que el niño o el adolescente se empecina por encantar a los otros usuarios de las redes sociales, se están alejando de sus semejantes, provocando así rechazo y severos daños a su autoestima.

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DAÑOS A LA SALUD MENTAL

Especialistas en psiquiatría coinciden en que es alarmante la relación existente entre el trastorno de la ansiedad y la necesidad de aceptación y aprobación por algún grupo social, afección mental que en los últimos años ha experimentado un repunte al estar directamente relacionado con el uso desmedido de las herramientas tecnológicas para acceder a las redes sociales.

Conforme este tipo de plataformas digitales se vuelven más populares y el acceso a internet se facilita, los niños, adolescentes y jóvenes tienden a proporcionar mayores detalles de sus vidas en este tipo de espacios que en la mayoría de los casos son públicos, manteniendo un gran alcance que cruza fronteras geográficas y supera el tiempo.

A la par, también incrementan de manera crónica las interacciones con amigos virtuales, lo que influye en sus experiencias y comportamientos, exponiéndose a humillaciones, burlas, daños a su reputación y a su autoestima, sin apreciar las consecuencias que esto trae consigo a nivel familiar, social y emocional.

Un claro ejemplo se pone de manifiesto cuando algunos jóvenes se la pasan cambiando sus fotos de perfil con el afán de obtener cierto número de reacciones, que si no las alcanzan esto les hace experimentar una baja en su autoestima porque sienten que no son aceptados o aprobados socialmente.

Asimismo, las repercusiones se extienden hasta años posteriores, especialmente en los hombres, quienes reducen sus niveles de complacencia respecto a las necesidades psicológicas más básicas como la independencia, el desarrollo profesional y la forma de relacionarse con otras personas, lo que los conduce a una baja satisfacción hacia la vida y, en casos extremos, a pensamientos de muerte, hacerse daño a sí mismo e ideación suicida.

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SE PUEDE MANEJAR

Aunque existe una relación alta entre los trastornos ansiosos y depresivos, estos no son diagnosticados a tiempo, por eso tampoco se les proporciona un manejo integral adecuado, aumentando así las consecuencias en el desarrollo del menor.

Por esto, los expertos recomiendan que en la familia se establezcan horarios para conectarse a la red y enfaticen la importancia de las relaciones interpersonales sobre las interacciones digitales.

Si la persona ya cuenta con alguno de los trastornos mencionados, necesitará un tratamiento especializado en psicoterapia, apoyo familiar e incluso tratamiento farmacológico para aliviar sus malestares físicos y emocionales asociados a la ansiedad y la depresión.

Sin embargo, los especialistas explican que lo mejor será encontrar un punto medio en el uso de la tecnología para evitar consecuencias en el desarrollo psicológico de la persona, por lo que el exhorto es hacer cambios fundamentales en el estilo de vida, en especial si perciben que cuentan con un alto grado de dependencia a los medios digitales.



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

festival-luces-tailandia_4El tradicional festival es visitado por turistas de todo el mundo que se suman a esta filosofía de despedir el año dejando atrás todo lo malo y recibiendo la luz de lo que está por venir.

Despedir lo viejo, celebrar lo nuevo: el increíble festival de luz en Tailandia