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Publicado el: Sábado, 5 de mayo del 2018

Chuy Ballesteros busca poner a Coahuila en alto

Sociedad Saltillo / Elite / Rostros / Texto: Gibrán Valdez Fotos: Enrique Alvarez del Castillo

nt--OP1Saltillo,Coah.- Este joven mostró interés por la música y el canto desde temprana edad, por lo que ya tiene cerca de 20 años perfeccionando sus técnicas en este ámbito.

Chuy Ballesteros

Listo para lo que venga

El monclovense participó en la cuarta temporada de La Voz México, a partir de ahí su carrera ha ido en ascenso hasta estos días en los que está por iniciar la promoción de su primera producción musical.

Seguir los sueños nunca es fácil, hay que transitar por un camino sinuoso que muchos comienzan, pero no todos terminan.

Son pocos los que se atreven a dar todo de sí para alcanzar el éxito anhelado, un deseo que la mayoría de las veces nace a temprana edad.

Justo eso sucede con Jesús Alfonso Ballesteros Fernández, mejor conocido como Chuy Ballesteros, quien está dando pasos firmes en el sendero de la música regional, específicamente en el género norteño y banda.

Chuy tiene 25 años, es originario de Monclova, Coahuila y estudió ingeniería civil en la Universidad Anáhuac campus Norte de la Ciudad de México, entre el 2011 y 2016.

Desde pequeño descubrió su talento en el canto y con esto nació su pasión por la música y los escenarios.

En el período que radicó en la capital del país, Chuy Ballesteros vivió una de sus mayores experiencias; en septiembre del 2014 participó en uno de los realitys shows más populares de los últimos años en México y el mundo: La Voz.

Con una excelente participación en el equipo comandado por el cantante de música regional mexicana, Julión Álvarez, Chuy comenzó a consolidar su carrera artística y con ello grandes proyectos que vinieron después de La Voz México.

En esta edición echamos una mirada a la historia de Chuy Ballesteros, quien nos habló de sus inicios, de su participación en el reality show producido por Televisa y de la visión que tiene para su carrera artística en el futuro.

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UNA PASIÓN QUE LE TRANSMITIÓ SU ABUELA

Este monclovense recuerda que cuando estaba en tercer grado de preescolar ya se sentía atraído por la música y el canto.

Apenas tenía 5 años y el mariachi, sobre otros géneros, le llamaba fuertemente la atención al pequeño Chuy, “crecí influenciado por esa música, mi abuela por parte de mi mamá me enseñó a cantar y a entender el arte musical”, mencionó.

Así, enfatiza este joven artista que no sólo se agarraba a cantar, más bien su abuela, doña Francisca Rodarte (+), lo ponía a escuchar diferentes canciones e interpretaciones, le mostraba cómo alcanzar varios tonos y le enseñaba a profundizar en las distintas técnicas del canto.

De esta manera, Chuy Ballesteros desarrolló un gran oído musical durante su infancia, lo que sin duda lo llevó a mejorar su desempeño frente a un micrófono.

Pasó poco tiempo y este niño de Monclova estaba decidido a perder el miedo al escenario y al público; a sus 6 años participaba amenizando reuniones y fiestas familiares.

“En una fiesta, recuerdo que llegó el mariachi y dije ‘yo voy a cantar’, me subí al escenario y mis papás me estaban viendo de lejos, le dijo mi mamá a mi papá ‘va a llorar y no va a querer cantar'”, recordó.

Sucedió lo dicho por doña Laura Fernández, su madre, pues el pequeño de la familia se echó a llorar frente a los ojos de los invitados y apresurado bajó del escenario para abandonar el lugar.

Al ver esto, don Jesús Ballesteros, su padre, corrió para alcanzarlo y le dijo “ahora cantas”.

Así, entre lágrimas, Chuy regresó para hacerle frente al público y no recuerda con exactitud si interpretó el Corrido de un Caballo o Serenata Huasteca, pero salió avante.

“Con la voz entre cortada canté esa vez y la verdad no me disgusto mucho la idea del escenario, así me empecé a soltar y a perder el miedo”, comentó este cantante monclovense.

Dice Chuy Ballesteros que su abuela jugó un papel muy importante para desarrollar su talento a una edad temprana, ella era de Rosita, Coahuila, fue maestra de música y enseñó a decenas de personas a tocar el piano, “su papá, mi bisabuelo, fue director de la orquesta de Coahuila, entonces por ahí traigo el lado musical”.

Con 7 años, el nieto de doña Francisca realizó su primera actuación ante un público masivo en la plaza principal de la Capital del Acero durante el festejo del Grito de Independencia; eran cerca de 10 mil personas las que estaban ahí, quienes atestiguaron cómo este niño ya no soltaría el micrófono jamás.

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SU PASO POR LA VOZ MÉXICO

Cursaba tercero de primaria y Chuy Ballesteros comenzó a tocar la guitarra, su fiel compañera en cientos de aventuras musicales que ha emprendido.

A sus 10 años ya podía acompañarse con las cuerdas mientras cantaba y eso que, como confesó, nunca tomó clases particulares, fue un autodidacta que se apoyaba únicamente en los cancioneros que compraba o le regalaban.

A pesar de todo este talento nato, sus padres siempre le insistieron en fijar su atención en sus estudios, la música podía verla como un pasatiempo, pero nada más.

Chuy Ballesteros terminó sus cursos de preparatoria en Monclova durante el 2011, año en el que también emigró a la Ciudad de México para estudiar la carrera de ingeniería civil en la Universidad Anáhuac campus Norte.

Durante esos años comenzó el fenómeno mundial de The Voice, un reality show y concurso de talento creado por el holandés John de Mol bajo su empresa, la productora Talpa Media Holding.

El 11 de septiembre del 2011 México se convirtió en el primer país hispano en retomar y adaptar el formato de ese show generado en Holanda.

Desde esa primera temporada Chuy estaba interesado en participar en el casting, pero al comunicar su intención con sus padres siempre recibía el mismo comentario: “tú vas a estudiar, no vas a cantar, así que no estés pensando en esas cosas”.

La segunda y tercera temporada fue el mismo argumento por parte de sus papás, por eso para la cuarta edición de La Voz México, el estudiante de ingeniería civil llamó a su familia en Monclova sólo para avisarles que iba a participar en las audiciones del reality show.

“La cuarta vez les hablé nada más para avisarles que iba a audicionar para La Voz México, ya ni les pregunté mejor, no me podía quedar con las ganas, quería vivir al menos la experiencia del casting”, explicó Chuy Ballesteros.

Miles de personas llenas de talento desfilaban por los pasillos de Televisa Santa Fe, era el verano del 2014 y Chuy se encontraba en la Ciudad de México porque estaba adelantando una materia.

El casting fue un domingo y, literalmente, ocupó todo el día del monclovense, pues recuerda que llegó a las instalaciones de la televisora a las 6 de la mañana y el primer filtro lo tuvo después de mediodía.

Chuy explica que la dinámica, en el primer filtro, es formar grupos de 10 personas, ahí cada uno canta lo que lleva preparado, luego se elige a un participante que pasa a la segunda fase, donde se realiza el mismo ejercicio para ir reduciendo el número de candidatos.

“El tercer filtro es con cámaras y más seleccionadores te observan, graban el video y lo mandan a Holanda, donde hacen las selecciones para La Voz en general”, señaló Chuy.

En esa tercera etapa, al coahuilense le tocó interpretar ocho temas diferentes. Agotado por la extensa jornada, estaba a punto de retirarse cuando le pidieron que esperara un momento, pues estaban revisando su caso particular.

Lo hicieron pasar a una entrevista y después a otra, en esas sesiones los productores trataban de cerciorarse de la disponibilidad que los concursantes tendrían para entrar de lleno al programa de televisión.

Al fin concluyó aquel domingo y parecía que todo seguiría normal en la vida de Chuy Ballesteros, hasta que un par de semanas después le llamaron para verificar sus datos, eso sí, le dijeron que no se emocionara porque lo mismo estaban haciendo con cientos de candidatos.

Pasaban los días y la incredulidad por quedar dentro de las mejores voces del país crecía en este joven de Monclova, hasta que recibió una segunda llamada que, por cierto, casi no toma y se le esfuma la oportunidad.

“Me volvieron a hablar, pero no tomé la llamada porque desconocía el número, pero gracias a Dios yo había dejado el teléfono de mi casa donde vivía en la Ciudad de México”, relató.

Fue entonces que un día después de clases, Chuy estaba descansando en su recámara cuando comenzaron a tocar con fuerza su puerta, él pensó que algo malo había pasado, pero cuando abrió le avisaron que le hablaban de Televisa, tomó la llamada y escuchó el mensaje que dudaba recibir “te avisamos que ya estás dentro de las audiciones a ciegas de La Voz México”.

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GRAN IMPULSO

Como el escenario más imponente que ha pisado, así describe Chuy Ballesteros su paso por La Voz México.

No podía ser de otra manera, pues además de la atmósfera que se genera por el público presente, la escenografía del foro y las múltiples cámaras tenía frente a sí la espalda de cuatro grandes artistas.

Para la cuarta temporada Televisa contrató como coaches a Yuri, Ricky Martin, Laura Pausini y Julión Álvarez, a quienes Chuy tenía que convencer a través de su voz que tenía la capacidad para integrarse a alguno de sus equipos.

Su participación en la audición a ciegas fue en septiembre del 2014, semanas antes la producción le puso sobre la mesa una lista de melodías que podía interpretar, el entonces joven de 21 años se decidió por una de José María Napoleón.

Chuy no recuerda exactamente cuál era, pero una vez que la tuvo lista recibió otra llamada de los productores, le invitaban a que mejor tomara otra por su estilo de voz, nuevamente el menú de opciones estaba frente a él y eligió Eso y más de Joan Sebastian (+).

“Sin pensarlo dije que sí, porque era una canción con la que me sentía con mucha confianza para cantarla, ya tenía años de conocerla y practicarla”, mencionó.

Nuevamente las lágrimas recorrieron sus mejillas, pero esta vez no abandonó el escenario como aquella primera participación en una fiesta familiar.

El primero en voltear fue Julión Álvarez, después hizo lo propio Laura Pausini, entre los dos, Chuy decidió integrarse al equipo del cantante de banda.

“Se voltean dos grandes y pues desde que supe que iba Julión, dije yo voy sobre él, siempre había sido seguidor de él, entonces cuando se voltea y me da la confianza dije, no pues ya, ya tengo mi lugar”, recordó emocionado.

‘TE VOY A DAR VENTAJA’, SU NUEVA PRODUCCIÓN MUSICAL

El día de su audición estuvo acompañado de su familia; don Jesús Ballesteros, doña Laura Fernández y sus hermanos menores, María Laura y José Carlos.

Sus padres, al igual que él, se mostraron conmovidos y no evitaron dejar caer un par de lágrimas.

“Soy una persona que procura traer a mi familia para todos lados, aunque todavía no me dedico de lleno a esto, es algo que yo disfruto mucho y sé que ellos lo disfrutan conmigo”, precisó Chuy.

Tras su participación en la cuarta temporada de La Voz México, este coahuilense comenzó a recibir muchas oportunidades para trabajar con grandes exponentes de la música regional, norteña y de banda.

En Saltillo, desde el 2015, ha estado en los festejos patrios del 15 y 16 de septiembre; alternando con Pesado, Intocable y Lupita Dalessio.

“Nos ha tocado trabajar de la mano con varios artistas; con Julión Álvarez, Fidel Rueda, la Banda MS y Leandro Ríos”, apuntó Chuy Ballesteros.

Sin embargo, el ideal profesional no se modificó y la sugerencia de sus papás tras La Voz México seguía en pie, por eso el 5 de diciembre del 2016 este joven de Monclova terminó sus estudios profesionales.

Un mes después de su graduación, Chuy comenzó a preparar su primera producción musical que lleva por título Te voy a dar ventaja, cuenta con tres covers y nueve temas inéditos de autores reconocidos como Luciano Luna, Joss Favela, Juan Diego Sandoval, Abraham López y Wences Romo.

El próximo 12 de mayo estará en la Feria de Puebla alternando el escenario con Marco Antonio Solís, la semana pasada estuvo en Frontera, Coahuila para el cierre de la Feria de la Primavera.

La visión de este coahuilense para los próximos cinco años, es estar llenado palenques y abarrotando los escenarios más importantes del país de la mano de grandes músicos y cantantes, además su objetivo es que la gente comience a identificarse con sus canciones, “estoy listo para lo que venga, la intención de este proyecto es poner el nombre de Coahuila muy en alto”, puntualizó.

Es así como este joven de 25 años, originario de Monclova, se está abriendo paso entre los grandes exponentes de la música regional mexicana.

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NÚMEROS

5 años tenía cuando se interesó por la música y el canto.

2014 fue el año en el que participó en la cuarta temporada de La Voz México.

FRASES

“Les hablé nada más para avisarles que iba a audicionar para La Voz México, ya ni les pregunté mejor, no me podía quedar con las ganas, quería vivir al menos la experiencia del casting”.

“Soy una persona que procura traer a mi familia para todos lados, aunque todavía no me dedico de lleno a esto, es algo que yo disfruto mucho y sé que ellos lo disfrutan conmigo”.

“Estoy listo para lo que venga, la intención de este proyecto es poner el nombre de Coahuila muy en alto”.



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Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

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