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Publicado el: Jueves, 12 de abril del 2018

Esta joya maldita arruinó al rey de Francia y a María Antonieta durante siglos. ¿La usarías?

Sociedad Saltillo / Turismo / imujer.com

nt--diamante_hope_0Ciudad de México.- Pocas joyas del mundo tienen una historia tan larga y tan dramática como ésta. Actualmente se encuentra en el Museo Nacional de Historia Natural. El diamante azul de 45,52 quilates sin dudas llama más la atención que cualquier otro dentro de la colección. Recibe su nombre de su dueño en 1830, Henry Philip Hope.

Generalmente estos objetos no son tan grandes, así que el diamante Hope es el mayor diamante azul del mundo. Su historia comienza cuando fue encontrado en India alrededor de 1668. Lo compró el rey Luis XIV quien lo fraccionó para crear la joya que se conoce hoy en día.

Así comienza su historia…

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Actualmente, vale aproximadamente 250 millones de dólares. Recibe también otros dos nombres: Azul Francés o La Joya del Rey, debido a su dueño previo. El diamante se perdió durante la Revolución Francesa, pero de alguna forma apareció nuevamente en 1812 y se volvió parte de las posesiones del rey británico Jorge IV. Luego lo compró Hope y su familia lo tuvo durante el siglo XVIII. Más tarde pasó por algunas otras manos antes de llegar a posesión del Smithsonian en 1958, con quien permanece desde entonces y en exhibición constante.

Según un registro que no puede probarse cierto, la maldición comienza desde su creación en India. Cuentan que estaba dentro de una estatua y fue robado por un ladrón, quien sufrió una lenta muerte como castigo. Esto no podemos saberlo realmente, pero sí podemos afirmar que el rey Luis XVI y María Antonieta murieron en la guillotina.

Más sobre la supuesta maldición

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Pero para las personas no solo se trataba de muertes, sino que los dueños del diamante tenían otros tipos de desgracias. La lista va desde suicidio hasta bancarrota, muerte de los hijos y enfermedades. En el siglo XVIII, Lord Francis Hope, heredero de la familia, cayó en bancarrota y tuvo que venderlo.

En 1911 pasó a formar parte de las pertenencias de Edward Beale McLean yEvalyn Walsh McLean, quienes más tarde se divorciaron. Por otro lado, Edward fue declarado loco e internado en un hospital psiquiátrico donde murió joven, Evalyn murió de neumonía.

¿Quienes más sufrieron?

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(Edward Beale McLean y Evalyn Walsh)

Otras historias son sobre personas que no fueron dueños, pero sí cercanos al diamante. Es el caso del joyero Wilhelm Fals quien lo cortó y terminó siendo asesinado por su hijo quien además se suicidó. Otro caso es el de Nicolas Fouquet durante el reinado de Luis XIV, con una muerte misteriosa y ligado a la historia del hombre de la máscara de hierro. Incluso el cartero que llevó la joya al Smithsonian sufrió la maldición: una lesión en la pierna, una en la cabeza, su mujer murió y su casa se prendió fuego.

Algunos otros dueños murieron en edad avanzada, lo que suele ponerse como ejemplo de que la maldición no existe. Una teoría es que los periódicos generaron la historia para tener más lectores y los dueños joyeros la fomentaron para poder ganar interés en el diamante. Cualquiera sea el caso, hoy se encuentra protegido y sin causar estragos en un museo donde es visitado por miles de personas.



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

festival-luces-tailandia_4El tradicional festival es visitado por turistas de todo el mundo que se suman a esta filosofía de despedir el año dejando atrás todo lo malo y recibiendo la luz de lo que está por venir.

Despedir lo viejo, celebrar lo nuevo: el increíble festival de luz en Tailandia