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Publicado el: Sábado, 27 de enero del 2018

Córdoba, España rendidos a sus pies

Sociedad Saltillo / Elite Sábado / Reforma

nt--4Saltillo,Coah.- Un recinto religioso, un palacio real y un pasado glorioso para adorar.

Adornado con naranjos, palmeras y cipreses, el Patio de los Naranjos recibe a los turistas que buscan entrar a la Mezquita-Catedral de Córdoba, el símbolo de la ciudad. Algunos esperan sentados en la Fuente de Santa María o en los alrededores del camino que conduce a la Puerta de las Palmas, mientras que otros, con cámara o celular en mano, exploran el mejor ángulo para fotografiar.

Una vez dentro, los rostros de asombro son evidentes. El bullicio del Centro Histórico de Córdoba se transforma en reflexión y entre murmullos los visitantes se abren paso hacia las entrañas de esta joya arquitectónica construida en el siglo 8 en tiempos del Califato y que, tras varias ampliaciones realizadas en los siglos 9 y 10, puso a esta ciudad a la altura de Constantinopla, Damasco y Bagdad, según la historiadora Saray Jurado.

“Es impresionante. Es la primera vez que visitamos Córdoba, la habíamos visto en fotografías, pero estar aquí es […] Nunca habíamos visto algo así”, dice conmovido Ángel, de origen puertorriqueño y que viajó desde Nueva York con su pareja Mónica.

Según el folleto oficial, la Mezquita-Catedral se erigió sobre la Basílica visigoda de San Vicente Mártir, cuyos vestigios aún se pueden apreciar por medio de un piso transparente.

Luego de la conquista de Córdoba, por parte de Fernando III de Castilla, se edificaron la capilla Mayor –actual capilla de Villaviciosa–, la nave gótica, el Crucero de la Catedral, la torre campanario y el Patio de los Naranjos entre el siglo 14 y el 17.

Hoy en día, la también conocida como Catedral de la Asunción de Nuestra Señora abarca una superficie de 23 mil 400 metros cuadrados. Al caminar por el antiguo oratorio musulmán se distingue una luz tenue que acompaña al visitante hasta la cúpula de la macsura, que, si bien está adornada con teselas doradas y mármoles de colores, contrasta con el fulgor del crucero cristiano y la impresionante sillería de coro tallada por Pedro Duque Cornejo.

De repente, la atención se centra en la puerta de salida de la Capilla del Sagrario, desde donde comienza una procesión de las familias y amigos que acompañan a una pareja de recién casados hacia afuera de la Mezquita-Catedral. Un escena más de la vida cotidiana de los cordobeses.

Después de salir del recinto religioso, las personas se aglomeran en las pequeñas calles y callejones del casco antiguo, donde puede surgir la oportunidad de comprar un souvenir o visitar la Galería de La Inquisición, donde se presenta una exhibición de instrumentos utilizados para castigar a los que cometían faltas contra la Iglesia católica.

En el camino es común ver los carruajes jalados por caballos, que ofrecen un paseo exprés por los lugares más representativos del casco antiguo. Tampoco faltan las gitanas que intentan darle a los turistas el romero de la suerte.

“Toma. Es tuyo, es un regalo”, insiste una de ellas, persigue y hasta busca colocarlo en la mano de cualquiera que se atraviesa en su camino a cambio de unas monedas. Si el turista es creyente, lo mejor es aceptarlo o negarse con amabilidad, no sea que a la gitana se le ocurra lanzar una maldición.

El viajero puede hacer una parada en las Caballerizas Reales para adquirir un boleto para los espectáculos ecuestres que se realizan, regularmente, por las noches, con el Caballo Andaluz Pura Raza Español como protagonista.

A unos pasos de las caballerizas, se encuentra el Alcázar de los Reyes Cristianos, hogar por casi 10 años de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, mejor conocida como Isabel La Católica. Fue conocido como palacio califal durante la ocupación musulmana, pero primero fue sede de los gobernantes romanos.

En uno de los pasillos principales del recinto se halla un sarcófago pagano romano que data de principios del siglo 3, justo antes de llegar al llamado Salón de los Mosaicos, una pequeña capilla barroca, en la que que se exhiben piezas del circo romano y que se ha vuelto muy popular entre los cordobeses para casarse por el civil.

Sin embargo, si hay algo que engalana al Alcázar son sus enormes jardines llenos de flores coloridas, hierbas aromáticas y árboles exóticos, como el plátano oriental, que, se dice, plantó Julio César con sus propias manos.

Previo al espectáculo de caballos o después de éste y antes de dirigirse hacia el hotel, el viajero debe saciar el gusto con los sabores cordobeses. Por los rincones de algún callejón se lee la frase: “Tapa y Caña, lo mejor de España”. Así que habrá que comprobar si es verdad.

 

11. Tras cruzar la Puerta del Puente se tiene vista a la parte posterior de la Mezquita-Catedral y a la escultura Triunfo de San Rafael.

22. El mihrab del antiguo oratorio musulmán, uno de los rincones más atractivos de la Mequita-Catedral.

33. Una de las principales delicias de la ciudad: el salmorejo cordobés.

44. Los jardines de Alcázar de los Reyes Cristianos son los favoritos en las fotografías.

55. En uno de los pasillos del Alcázar se encuentra un sarcófago romano.

66. La Torre Campanario salta a la vista al recorrer el Barrio de la judería.

 

Guía práctica

Cómo llegar

Nuestra experiencia: Iberia vuela directo de la Ciudad de México a Madrid, desde donde es posible trasladarse a Córdoba en un tren AVE (Alta Velocidad Española), de la compañía Renfe. Aeroméxico también viaja sin escalas a la capital española.

DÓNDE COMER

Para disfrutar el tradicional salmorejo cordobés, una crema que se prepara con jitomate, pan, aceite de oliva, ajo y sal, y se adorna con huevo cocido y jamón ibérico, hay que detenerse en la Taberna el N° 10, donde también sirven deliciosas carrilleras de ibérico al vino tinto. De postre, un pastel cordobés acompañado de una copa de Pedro Ximénez.

DÓNDE DORMIR

Ubicado a 15 minutos en automóvil de la Mezquita-Catedral, el AC Hotel by Marriott Córdoba, a unos pasos de la Plaza de las Tres Culturas y de la Estación AVE Renfe, cuenta con 98 habitaciones, gimnasio, una sala lounge e internet inalámbrico en todo el inmueble. Desde 3 mil 750 pesos por noche en ocupación doble.

TOMA NOTA

La entrada general a la Mezquita-Catedral de Córdoba cuesta 10 euros; 5 para niños entre 10 y 14 años y personas con discapacidad; menores de 10 años entran gratis. Los boletos sólo se pueden comprar en las taquillas del Patio de los Naranjos.

El acceso al Alcázar de los Reyes Cristianos es de 4.50 euros para adultos; menores de 14 años y mayores de 65 años entran gratis.

MÁS INFORMACIÓN

iberia.com

renfe.com

tabernaelnumero10cordoba.com

espanol.marriott.com/hotels/ travel/odbco-ac-hotel-cordoba

turismodecordoba.org

mezquita-catedraldecordoba.es

spain.info



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

festival-luces-tailandia_4El tradicional festival es visitado por turistas de todo el mundo que se suman a esta filosofía de despedir el año dejando atrás todo lo malo y recibiendo la luz de lo que está por venir.

Despedir lo viejo, celebrar lo nuevo: el increíble festival de luz en Tailandia