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Publicado el: Sábado, 7 de octubre del 2017

Quebec, Canadá la pequeña Francia

Sociedad Saltillo / Elite Sábado / Reforma

nt--PRINCIPALSaltillo,Coah.-  De arraigadas raíces europeas, las calles del Centro siempre fascinan.

Es como Francia en Norteamérica”, dice James LaRoche, quien se sienta en un banco justo en la esquina de las calles Sous-Le-Port y St. Pierre, en el Viejo Quebec, para deleitar a los transeúntes con su voz y guitarra. El Centro Histórico, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1985, posee un encanto único con sus edificios del periodo de la Nueva Francia, sus callecitas peatonales y sus fortificaciones, que, ahora, más que intimidar y bloquear la entrada como sucedía en otros tiempos, invitan a pasar y descubrir un mundo de maravillas.

En 1535, Jacques Cartier se adentró en el río San Lorenzo y estableció aquí, en nombre del Rey de Francia, el primer asentamiento europeo al norte del continente americano, aunque fue hasta 1608 que el explorador galo Samuel de Champlain fundó la ciudad de Quebec, en la elevación rocosa llamada Cabo Diamante. “Hemos mantenido nuestras raíces francesas. Tenemos algo único, que, incluso, no ves en Europa, no ves este tipo de edificios, la arquitectura o la gastronomía”, cuenta Leny Painchaud, quien se toma un descanso, acompañado de su caballo “Alto”, después de pasear a varios turistas en su calandria. De acuerdo con nuestra experiencia, estos son los lugares que no puedes dejar de visitar en el Viejo Quebec, el corazón de la ciudad, que mide cerca de 1.4 kilómetros cuadrados, lo que permite caminarlo de un lado a otro sin problema.

TERRASE-DUFFERIN

Terrasse Dufferin

Como si fuera el patio trasero del Cháteau Frontenac (el símbolo de la ciudad construido en 1893), esta terraza de madera parece la cubierta de un barco que se extiende hacia una parte del río San Lorenzo. Tiene bancas, quioscos y cañones, ideales para tomarse la foto del recuerdo. En uno de los extremos de la terraza está el Promenade des Gouverneurs, un camino ascendente que rodea La Citadelle y que lleva a las Llanuras de Abraham.

PLACE-ROYALE

Place-Royale

En la Plaza Real, los caminantes “interactúan” con los personajes plasmados en La Fresque des Québécois (El Mural de los Quebequenses), inaugurado en 1999 y que cuenta un poco de los más de 400 años de historia de la ciudad. Detrás del mural, sobre la calle Notre Dame, se encuentra Nuestra Señora de las Victorias, la iglesia de piedra más antigua al norte de México (1688).

QUARTIER-PETUT-CHAMPLAIN

Quartier Petit Champlain

Es un barrio que rememora un pueblo francés de antaño, con su atmósfera romántica, callecitas peatonales adoquinadas e innumerables galerías de arte y boutiques. Si bien se puede acceder mediante un funicular, la mejor forma de vivir la experiencia completa es a través de L’Escalier Casse-Cou o Escalera Rompecuellos, construida en 1635 y que recibió este nombre a mediados del siglo 19, por lo empinada que está.

RUE-DE-TRÉSOR

Rue du Trésor

Mientras el turista se queda quieto, el artista busca inspiración, voltea de reojo una y otra vez e intenta plasmar en una hoja el retrato de su cliente. Así pasan las horas en la Calle del Tesoro, llamada así porque era la ruta para acceder a la Tesorería Real, donde los colonos pagaban sus impuestos anuales, pero que desde los años 60 se la apropiaron estudiantes de artes. Ahora es un sitio turístico por excelencia y donde se consiguen souvenirs originales.

Rue Saint-Jean

Las fortificaciones que rodean al Viejo Quebec convierten a esta ciudad en la única amurallada al norte de México. Al caminar por la calle Saint-Jean se llega a una de las cuatro puertas que quedan en pie, la de Saint-Jean: al frente quedan los edificios modernos, que contrastan con las construcciones de piedra del Centro. Antes de salir, hay que probar un poutine, el platillo típico de los quebequenses –el más tradicional se elabora con papas, queso fresco y salsa de carne–.

Más allá de la muralla

Fuera del Viejo Quebec, estos son algunos de los otros sitios imperdibles de la ciudad:

Las Llanuras de Abraham

Fue donde se escenificó la batalla clave entre franceses y británicos por el control de la Nueva Francia, en 1759. Ahora es un sitio de picnics, deportes y conciertos.

Museo de Bellas Artes

Exhibe cerca de 25 mil obras, principalmente, de artistas locales. Cuenta con una biblioteca y un restaurante.

Grande Allée

Es una de las arterias más famosas de Quebec, con muchos lugares para saborear deliciosos platillos, pero, sobre todo, para disfrutar de la vida nocturna.

Guía práctica

Cómo llegar Nuestra experiencia: Volamos con Aeroméxico de la Ciudad de México a Montreal, y de ahí con West Jet a Quebec. Air Canada también conecta diariamente Quebec con la capital mexicana vía Toronto o vía Montreal, de mayo a octubre.

Dónde dormir

Ubicado frente al edificio del Parlamento y a unos cuantos pasos del Viejo Quebec, sobre el bulevar René-Lévesque, el Hotel Hilton tiene una terraza con alberca. Desde 3 mil 500 pesos con base en ocupación doble, incluye desayuno continental.

Dónde comer

A espaldas del famoso Castillo de Frontenac, Le Chic Shack sirve hamburguesas de carne de res, cerdo y pollo, además de una gran variedad de poutines. No venden refrescos comerciales porque ellos producen los propios de diferentes sabores, como frambuesa, naranja, limón y la Chic Cola, entre otros.

Toma nota

Del 26 de enero al 11 de febrero de 2018 se realizará el Carnaval de Invierno de Quebec, una fiesta que se lleva a cabo desde 1894 y sin interrupciones desde 1955, en la que se realizan desfiles y diferentes actividades, como carreras de trineos en las Llanuras de Abraham o competencias de canoas en el río San Lorenzo.

Más información

aeromexico.com

aircanada.com

hilton.com

lechicshack.ca

quebecregion.com

ville.quebec.qc.ca



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

festival-luces-tailandia_4El tradicional festival es visitado por turistas de todo el mundo que se suman a esta filosofía de despedir el año dejando atrás todo lo malo y recibiendo la luz de lo que está por venir.

Despedir lo viejo, celebrar lo nuevo: el increíble festival de luz en Tailandia