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Publicado el: Sábado, 10 de junio del 2017

Acostumbrados a la acción del aburrimiento a la creatividad

Sociedad Saltillo / Elite Sábado / Gibrán Valdez

nt--o-BORED-KID-facebookSaltillo,Coah.- Permanecer en calma también tiene su lado bueno, ya que el niño buscará salir de este estado

Hemos perdido la calma, la acelerada vida que llevamos no nos permite detenernos ni por un minuto, el ocio ya no es parte de nuestra agenda y la escasez de tiempo por todas las actividades que nos lo demandan es el símbolo del éxito en la actualidad.

Los niños son los herederos naturales de este estilo de vida, sus padres que no encuentran la hora para cuidarlos, descubren en infinidad de cursos y clases los espacios perfectos para que los pequeños no se queden solos y a la par desarrollen diferentes habilidades para su futuro. Hasta cierto punto aquí todo va bien.

Los problemas vienen cuando los padres comparten un poco del tiempo que les sobra con sus hijos, la mayoría de las veces esos momentos también significan un descanso para los progenitores, pero todo se complica cuando el niño pronuncia lo que es una temible frase para los adultos: estoy aburrido.

Lo inquietante de todo es que lidiar con un niño aburrido para las personas mayores representa toda una odisea, pues saben que su comodidad se esfumará por mantener ocupados a los niños para que estos no pierdan la calma y comiencen a molestar en exceso.

Lo que muchos adultos hacen ante ese escenario, es proveer de un buen número de aparatos tecnológicos a los pequeños para que cuando ronde el fantasma del aburrimiento puedan pedirle al niño que se entretenga mirando videos en la red, jugando videojuegos u observando una película. Otros padres buscan inmediatamente alguna actividad con la que puedan mantener la atención de sus hijos. Lo que están haciendo en ambos casos es fomentar la sobreestimulación en los infantes.

Lo anterior sucede en una sociedad que no tolera el aburrimiento porque genera una sensación incómoda y que ve con los mejores ojos a una persona que se mantiene ocupada en todo momento; estas expectativas culturales obligan a que los niños siempre estén activos y estimulados, lo que se convierte en un verdadero obstáculo para el desarrollo de su imaginación y de su creatividad.

Los dispositivos tecnológicos nos tienen sumidos en un constante estado de ansiedad ante la rapidez con la que llega la información y todo lo que estos aparatos nos ofrecen para acaparar nuestra atención anulan cualquier espacio creativo.

En los más pequeños esta situación es mayor y más compleja porque la mayoría de ellos ha pasado su vida entera frente a alguna pantalla, pues para muchos padres de familia resulta más práctico y cómodo enseñar a sus hijos a que dominen una tablet o un celular para que se entretengan sin causar muchas molestias.

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El aburrimiento, si no intentamos combatirlo a toda costa, nos permite soñar despiertos. Los especialistas señalan que para vivir plenamente es esencial la capacidad para experimentar y tolerar tiempo sin hacer nada.

En el caso de los niños, la sobreestimulación por parte de sus padres es perjudicial, porque en esos momentos en los que los pequeños no tienen nada qué hacer es cuando se puede incentivar su creatividad, lo que además implica en ellos la capacidad de desarrollar el estímulo interno, pero si, por la constante intervención de sus progenitores, esto no se logra, lo más seguro es que en el futuro esas personas dependerán mucho de los demás y serán la clase de individuos que no saben guardar silencio ni estar tranquilos.

Para los padres de familia contemporáneos, resulta muy cómodo que cuando los niños no tienen nada qué hacer de inmediato recurran a encender la televisión, la computadora, el teléfono o cualquier artefacto para que dediquen toda su energía y atención en eso, pero los especialistas aseguran que por el bien de la creatividad, debemos desconectarnos por completo de vez en cuando; cualidad que se les debe inculcar a los más pequeños.

Los apuntes que hacen los expertos en desarrollo infantil son que el aburrimiento del niño debe ser una situación que lo impulse a salir de ella por él mismo, por eso como padres tienen que dejar que el pequeño busque y ponga en marcha sus recursos, tanto internos como externos, para distraerse y disfrutar de su tiempo.

Además, conectar con él mismo y buscar actividades que puedan liberarlo del tedio harán que se convierta en una persona flexible cognitivamente, tolerante, creativo y capaz de resolver tareas o diferentes situaciones que se le presenten en la vida, por eso es tan importante que los niños no tengan todo su ocio programado, porque es en esos momentos cuando pueden adquirir un gran número de capacidades positivas para su desarrollo humano.

Al final, la sociedad en general se verá beneficiada por contar con algunos integrantes capaces de crear, innovar y solucionar, y esto solamente será posible si se permite a los niños y los adolescentes evolucionar su pensamiento creativo a través del tiempo libre.

Por último, como papás deben considerar que cuanto más creativo sea su hijo en la infancia, más posibilidades tendrá en el futuro de autorrealizarse y de alcanzar el éxito en las distintas áreas de su vida, porque en el aburrimiento podrá conectar consigo mismo y descubrirá cuáles son sus aptitudes, sus pasiones, sus actitudes y sus oportunidades, pilares básicos para el crecimiento personal.



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

festival-luces-tailandia_4El tradicional festival es visitado por turistas de todo el mundo que se suman a esta filosofía de despedir el año dejando atrás todo lo malo y recibiendo la luz de lo que está por venir.

Despedir lo viejo, celebrar lo nuevo: el increíble festival de luz en Tailandia