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Publicado el: Sábado, 3 de junio del 2017

Max Cámpora y Luis González jeepeando a lo alto

Sociedad Saltillo / Elite Sábado / Rostros / Gibrán Valdez

nt--EAC_5549-OKSaltillo,Coah.-  Su afición se ha convertido en una forma de vida que incluso les ha permitido ayudar a quienes más lo necesitan

Pocas veces el gusto por una actividad se convierte en un verbo. Debe ser tanta la afición y la pasión por lo que se hace para generar una nueva palabra que describa tal acción en el vocabulario.
En Saltillo hay un grupo de aficionados por los automóviles 4×4 que se dedican a organizar rutas por imponentes recorridos naturales de la región en un ambiente recreativo y familiar, además de participar en competencias nacionales e internacionales.
La asociación civil Saltillo 4×4 se conforma de personas que un buen día decidieron intervenir en el léxico regional y así el jeep se hizo verbo; jeepear es la palabra que utilizan estos aficionados para referirse al pasatiempo que tanto les entusiasma.
Maximiliano Cámpora y Luis González son los precursores de todo este movimiento que congrega a todos los que gustan de conducir autos todoterreno en la capital y gran parte del estado de Coahuila.
Con 43 años, Maximiliano recuerda que llegó a Saltillo cuando era un adolescente de 17. Nació en Argentina y en 1991 dejó su patria para acompañar a su papá, junto a toda su familia, a su nuevo trabajo en el Grupo Industrial Saltillo, “se trataba de un proyecto por cuatro años, pero como se darán cuenta, ya se extendió un poquito”.
Luis nació en la Sultana del Norte, pero desde su primer año de edad se mudó a la tierra del Sarape, de donde son originarios sus papás, y confiesa que siempre le han gustado los deportes extremos, ha participado en competencias de motocross y desde hace 15 años surgió el amor por los jeeps en él.  
Ambos están casados, son comerciantes y cada uno ha conformado su familia. Gabriela Martínez es la compañera de vida de Max y quien siempre le da su apoyo incondicional en todo lo que hace. Cynthia Niño de Rivera es la mujer con la que Luis formó su familia, además de encontrar en ella su soporte en todo momento.
Los dos se conocían desde hace mucho tiempo, pero fue gracias a la amistad de toda la vida que tienen sus esposas como ellos ampliaron y profundizaron su relación, “nos conocimos en reuniones de amigos, aunque nos conocíamos de hace muchísimo tiempo no nos juntábamos, pero ahora como las esposas se juntan, nosotros también lo hacemos y así comenzamos a profundizar más esta amistad”, comentó Luis.  

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Así surgieron las jeepeadas
Un día Max invitó a Luis a dar una vuelta en su jeep, “de ahí me empezó a gustar y luego salimos más veces, comenzamos a armar las rutas que son una trayectoria alrededor de una sierra cercana, así fuimos conociendo el 4×4 y surgió lo que llamamos jeepear”, recordó el nacido en Monterrey.
Ya son 15 años desde aquella primera salida juntos. A los primeros recorridos que estos amigos organizaban acudía muy poca gente, sólo unos cuantos jeeps transitaban por las calles saltillenses, “éramos dos o tres los que íbamos y a veces hasta menos, salíamos solos porque no había jeeps en Saltillo como para compartir la actividad y todo lo que aprendimos fue gracias a nuestra experiencia, pues casi no había apoyo, quién nos ayudara o alguien que nos dijera cómo hacer las cosas”, mencionó Max.
Hace 12 años fundaron el club Saltillo 4×4 y así estos jeeperos trazaron el camino para las nuevas generaciones que se han ido sumando al movimiento, ya que ellos guían a cada nuevo miembro; les aconsejan qué hacer, cómo armar sus jeeps, pues algo que los distingue, y por lo que han perdurado a lo largo de los años en esta actvidad, es que ellos arman sus propios vehículos.
Apenas 10 años atrás, estos aficionados del 4×4 comenzaron a participar en competencias locales, nacionales y hace unos meses vivieron su primera experiencia internacional en Estados Unidos, “como cualquier competencia el objetivo es vencer a los demás y esto genera más adrenalina en nosotros, por eso para ganar tenemos que tener los carros mejor preparados, sobre todo para no quedarnos tirados a la mitad de la competencia con el carro quebrado”, explicó el argentino.

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Rutas y competencias
Luis señaló que para armar una ruta lo primero que se hace es lanzar una convocatoria para saber quiénes participarán y cuántos vehículos irán.
Una vez que saben la cantidad de personas que acudirán, las citan en algún punto de la ciudad, generalmente en las afueras, y de ahí parten al lugar donde se desarrollará la ruta.
Durante el recorrido se elige un líder y una barredora, estos van dirigiendo y mostrando el camino a los demás, en todo momento están en grupo, conforman un convoy que sólo se detiene en caso de que alguno de los participantes necesite ayuda.
Cuando llegan al sitio indicado, “paramos y hacemos un break para comer y disfrutar de la naturaleza, nos quedamos ahí por un rato y después continuamos con la ruta, pero ahora de regreso a Saltillo”, comentó Luis.
Los amigos coinciden en que la región sureste de Coahuila tiene muchas opciones naturales en las que se pueden realizar este tipo de recorridos; hay zonas desérticas, terrenos boscosos, áreas con o sin agua, así la decisión del lugar depende de las personas que participen.
La sierra ubicada en esta región del país cuenta con zonas muy características para jeepear, “como El Camino del Cuatro, acá para la sierra Zapalinamé, ahí tenemos un recorrido muy específico que hacemos mucho, también nos gusta ir a San Antonio de las Alazanas, de hecho cuando empezamos íbamos a las Higueras, que está cerca del Cañón de las Mariposas y es que Saltillo tiene mucha diversidad cerca para moverse”, apuntó el nacido en Argentina.
Hay rutas para todos, desde las familiares hasta las que son para puros jeeperos, todo es cuestión de la unión y el ambiente que se vaya generando con los que asisten, incluso hay recorridos que no son en Saltillo, “hemos hecho un recorrido de Durango a Mazatlán, afortunadamente en México también hay muchas rutas”, comentaron.
Todos los jeeperos de la región tienen un punto de reunión particular, “nos juntamos en el Paso del Águila, un arroyo que está detrás del aeropuerto, tenemos llegando a ese lugar los mismos 15 años desde que comenzamos a jeppear”, indicó Max.
En este sitio emblemático se pueden reunir entre semana todos los clubes jeeperos de Saltillo para convivir, intercambiar opiniones e ideas y estrenar los nuevos vehículos que acaban de ser modificados, pues esta zona cuenta con excelentes rocas para la jeepeada.
En la década que tienen estos jeeperos compitiendo han participado en seriales nacionales y justas locales, “comenzamos en la categoría stock, que es la más baja, en un serial mexicano que se llamaba S4, ahí quedamos campeones y también hemos ganado modificados, supermodificados y en la más reciente que es la categoría libre salimos subcampeones, pero porque quedamos empatados en primer lugar, sólo perdimos por un criterio de desempate”, rememoró Luis.
Estos amigos del jeep acaban de regresar de su primera competencia fuera del territorio azteca, “hace unos meses fuimos a Estados Unidos, la cuna de todo esto”, detalló Max.
Los jeeperos volvieron a casa con el quinto lugar en la categoría más alta que existe, eso para ellos sabe a un primer lugar, pues enfrentarse a los norteamericanos en esta área es complicado, ya que ellos ven en esto un trabajo, no se trata de un simple hobbie allá, lo hacen de manera profesional y con la mejor tecnología en el diseño, armado y modificación de los jeeps.
El mantenimiento de estos vehículos es muy relativo, estos miembros del club Saltillo 4×4 confiesan que ellos arman los suyos para ahorrarse todo lo que es la mano de obra y a veces modifican sus carros con piezas usadas porque son más económicas, pero en Estados Unidos los amantes de los jeeps estrenan un vehículo de última generación en cada competencia, “allá cuestan unos 100 mil dólares estos vehículos, quizás más, quizás menos, pero ese es el promedio del costo de un jeep en aquel país”, explicó el argentino.

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Jeepear con causa
Además de divertirse y disfrutar de las zonas naturales que hay en la región, estos aficionados de los jeeps benefician a las comunidades a las que asisten con sus vehículos 4×4 a través de diferentes actividades.
El deseo de beneficiar a las personas de estos lugares surgió en Max cuando laboraba en una empresa en Derramadero, cuenta que cuando compró su jeep al poco tiempo un compañero de trabajo también adquirió uno y juntos, después de la jornada, salían a recorrer las zonas cercanas de su centro laboral, “veíamos muchas comunidades muy necesitadas y decidimos hacer algo, juntábamos cosas que donaban los mismos empleados, compañeros nuestros, en beneficio de las personas más necesitadas y aprovechando que nuestros vehículos podían llegar a donde otros no llegan tan fácilmente se las podíamos entregar”.
La idea que nació en las rutas después de largas horas de trabajo y antes de la fundación del club Saltillo 4×4, poco a poco se fue combinando con las actividades de la asociación, “tenemos 14 años consecutivos visitando las mismas comunidades, es muy bonito que la gente ya nos espera, ya sabe que vamos a ir aún sin avisarles y cuando vamos llegando ya los niños están afuera para recibirnos”, dijo el Max.
La Ruta de Reyes es un recorrido que cada año beneficia a cientos de personas que viven en los sitios más alejados de la región y a los que sólo los jeeps pueden acceder con facilidad.
Dicha actividad se lleva a cabo el mismo día de la conmemoración religiosa o el fin de semana más cercano al 6 de enero, “vamos a 12 ejidos a repartir juguetes a los niños para que tengan un poquito de diversión y salgan de la monotonía del lugar, pero también llevamos ropa, cobijas y comida para toda la gente de las comunidades”, explicó Luis.
La invitación a colaborar con esta noble causa está abierta para todos los que deseen sumarse, gracias al ímpetu de estos jeeperos los caminos para arribar a las comunidades se han simplificado, mencionan que hoy en día pueden entrar los vehículos 4×2 sin problemas.
Además de acudir el Día de Reyes, también se les puede apoyar con algunos artículos como juguetes, ropa y cobijas en buen estado y comida no perecedera, donativos que los jeeperos harán llegar a los habitantes de esas zonas alejadas.

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El futuro de las jeepeadas
Llenos de orgullo, Max y Luis aseguran que Saltillo es un referente a nivel nacional porque hay jeeperos con gran calidad que han podido destacar gracias a su club y las competencias locales que organizan.
“Hoy en día Saltillo está muy reconocido entre los competidores, realmente todos somos muy buenos, hay gente muy aguerrida en esto, como ciudad competimos con muy buenos resultados y eso se debe a que la gente va agarrando experiencia en las rutas y competencias que realizamos aquí”, dijo el jeepero nacido en Argentina.
La pasión por los vehículos 4×4 ha traspasado las fronteras generacionales, pues los hijos de estos jeeperos están involucrados, desde muy pequeños, en todas las actividades.
Quizás al inicio involuntariamente porque eran niños, pero ahora que ya son adultos manifiestan su amor por los jeeps también.
“Nuestros hijos empezaron muy chicos en las actividades del Día de Reyes, como a sus 4 o 5 años ya andaban ahí con nosotros, pero ahorita realmente ya nos ayudan como grandes y espero que ellos puedan retomar todo esto y tomar las riendas en unos dos o tres años más”, confesó Luis.
Max tiene una nieta pequeña que ya ha participado en algunas rutas, “mi hija tiene 23 años y ya formó su familia, ellos ya tienen cuatro años yendo en su propio vehículo ya con su hija, entonces considero que esto ya se pasó de generación en generación”.
Las actividades que realiza el club, generan mucha convivencia entre padres e hijos, incluso dentro de las competencias esto ha facilitado que nazca el gusto entre los más jóvenes, quienes estarán a cargo de preservar las tradiciones que sus padres descubrieron montados en cuatro ruedas.
El gusto y la pasión que emergieron de un jeep ha puesto a rodar a estos dos amigos por caminos inimaginables, visitando sitios y personas que estaban olvidadas e impulsando a sus familiares, amigos y gente cercana a jeepear. 



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Saltillo, Coah.- El equipo que diariamente trabaja en el suplemento Elite del periódico Zócalo Saltillo se siente profundamente agradecido con los lectores que han permanecido a lo largo de estos años. Como muestra de esto, se elabora el ya tradicional anuario en donde se encuentran personalidades destacadas de nuestra ciudad en distintos eventos.

En esta ocasión la modelo saltillense Gaby Melendez, quien lleva varios años en este medio, nos acompaña en este cierre de año, posando para la portada.

En el siguiente vídeo se puede apreciar a Enrique Alvarez del Castillo, fotógrafo de nuestros suplementos, en el momento en que realiza la sesión de donde se seleccionó la foto utilizada en la portada del ya mencionado anuario que se ha convertido en el favorito de la sociedad saltillense.

VIDEO: Photoshoot del Anuario Elite 2014