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Publicado el: Sábado, 6 de mayo del 2017

Lago de Atitlán, Guatemala Un refugio natural

Sociedad Saltillo / Elite Sábado / Reforma

nt--boat-trip-lago-atitlanSaltillo,Coah.- Este lago esconde secretos que atrapan a viajeros ávidos de hallar sosiego

Hay algo de místico en el color azul zafiro del Lago de Atitlán, un refugio guatemalteco que en las últimas décadas se ha convertido en predilecto entre viajeros estadounidenses y europeos.

Situado en el departamento de Sololá, a tan sólo 144 kilómetros de la ciudad de Guatemala, el Lago de Atitlán es el atractivo natural más importante y uno de los más conocidos del país centroamericano, apunta la oficina de turismo en su página oficial.

En días recientes, el nombre del lago resuena por algo más que su tentadora propuesta turística: Javier Duarte, ex gobernador de Veracruz y prófugo de la justicia desde finales de 2016, fue detenido la noche del 15 de abril en el hotel La Riviera de Atitlán.

Pero, ¿cuáles son las verdaderas joyas que esconde este destino? Escápate a descubrirlas.

Paraíso lacustre

Entorno a las hondas aguas del Lago de Atitlán –que presume una profundidad de 340 metros y una superficie de 125 kilómetros cuadrados– hay tres volcanes que parecen sus custodios: Atitlán, San Pedro y Tolimán, todos con más de 3 mil metros de altura.

A sus orillas, presume además, una docena de pueblos con nombres bíblicos, cada uno con su propia personalidad y habitados por comunidades mayas.

Panajachel, llamado de cariño “Pana”, o Gringotenango (que quiere decir “lugar del gringo”), es el más turístico de todos y donde se encuentra el hotel La Riviera de Atitlán.

La fama del pueblo comenzó en los años 60 y 70, como un imán entre los viajeros beatnik y hippies de todo el mundo. Por estar bien conectado por carretera con el resto de Guatemala, es considerado puerta de entrada al resto de las comunidades alrededor del lago, las cuales se pueden visitar llegando en lancha.

La calle más viva de Panajachel es la Santander, donde artesanos ofertan sus creaciones elaboradas en madera o jade. Allí también se concentra gran parte de la propuesta gastronómica y de entretenimiento nocturno de este pueblo donde habitan unas 12 mil personas.

Por su desarrollada infraestructura turística, los alrededores del Lago de Atitlán son un popular destino para realizar bodas, así como para practicar turismo de naturaleza y aventura: senderismo, avistamiento de aves, buceo, paseos en kayak, esquí acuático, pesca deportiva, o hasta retiros protagonizados por prácticas de yoga y meditación.

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Santa Catarina Palopó y San Antonio Palopó, por ejemplo, son perfectos para comprar artesanías textiles; San Marcos La Laguna debe estar entre los imperdibles si se busca una experiencia de turismo de bienestar, mientras que San Pedro La Laguna tiene fama entre los jóvenes que buscan fiesta.

Lo usual es pernoctar en Panajachel y todos los días emprender visitas para descubrir los misterios que rodean al enigmático lago.

Guía práctica

Cómo llegar

Desde la Ciudad de México, Aeroméxico, Avianca e Interjet vuelan a la ciudad de Guatemala. Desde allí, se llega vía terrestre a Panajachel en autobús o contratando vehículos charter; el recorrido es de aproximadamente tres horas y media. También hay salidas desde Antigua Guatemala; el tiempo de trayecto es de unas 2 horas y media.

Dónde dormir

Hotel Atitlán. Una alternativa boutique, situada a 10 minutos del pueblo de Panajachel. Desde su alberca infinita se contempla el Lago de Atitlán y los volcanes. Desde 155 dólares por noche para hasta 4 personas.

Más información

visitguatemala.com

www.hotelatitlan.com

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1. En la calle de Santander, los viajeros encuentran todo tipo de tentaciones para llevar a casa.

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2. Los textiles guatemaltecos tienen fama mundial.

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3. Panajachel se distingue de sus vecinos por su animada vida nocturna.



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

festival-luces-tailandia_4El tradicional festival es visitado por turistas de todo el mundo que se suman a esta filosofía de despedir el año dejando atrás todo lo malo y recibiendo la luz de lo que está por venir.

Despedir lo viejo, celebrar lo nuevo: el increíble festival de luz en Tailandia