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Publicado el: Sábado, 1 de octubre del 2016

Arturo Rodríguez sirviendo al arte

Sociedad Saltillo / Elite Sábado / Rostros / Texto: Octavio Pérez Fotos: Enrique Alvarez del Castillo

nt-eac_7168-ok_abrirSaltillo,Coah.- Con su experiencia, talento y entrega hacia la ópera ha fortalecido el área formativa de la UAdeC.

Arturo Rodríguez

Educando talento coahuilense

En la última década ha formado profesionistas de la ópera, preparando sus voces y capacitándolos para estar en escena como solistas.

Servir al arte y no servirse del arte”. Son estas las palabras con las que una persona apasionada puede describir su trayectoria y su trabajo. Una regla que puede definir toda una carrera, una ética profesional y hacer del artista un profesional destacado.

El maestro Arturo Rodríguez fue quien dijo estas palabras al finalizar una charla de casi una hora. Casi una hora donde explicó esa frase con su forma de pensar y de trabajar.

El maestro de canto de la Escuela Superior de Música de la Universidad Autónoma de Coahuila es también el director general de la Compañía Ópera de México y Ópera de Coahuila, con la cual ha llevado la ópera a 20 estados de la República durante una década. Ha tenido toda una carrera de servirle a las artes escénicas con toda la entrega necesaria, y no a servirse de los beneficios que éstas puedan brindarle.

La labor del maestro no sólo se ha enfocado en producir y llevar ópera a distintas ciudades del país, sino a formar a los profesionistas con un alto nivel artístico y académico. En uno de sus trabajos más recientes, Arturo Rodríguez encabezó a la Compañía Ópera de México y Ópera de Coahuila durante el Festival de Ópera de San Luis Potosí, en donde produjeron tres obras con una preparación de 15 días.

Formado para formar

Arturo Rodríguez, nacido en la Ciudad de México, inició su formación musical siendo un niño, según cuenta. Con los años, se preparó profesionalmente e inició una importante etapa como maestro de canto.

Empecé a estudiar con el maestro Gil Mondragón Ramírez, que en paz descanse. Ingresé a la Escuela Nacional de Música, ahora Facultad de Música de la UNAM, donde estudié hasta la maestría y donde fui maestro de canto durante 18 años”, explicó.

El año que entra voy a cumplir 20 años de haber debutado con la Compañía Nacional de Ópera de Bellas Artes, he cantado en 12 producciones allá. La productora que tenemos –la Compañía Ópera de México y Ópera de Coahuila–, con la que hemos trabajado en 20 estados cumple 10 años, ya de estar produciendo, entonces el otro año cumplo 20 años cantando y dirigiendo todo esto”.

El maestro ha enseñado a cantantes en la mitad de los estados de nuestro país. Sin embargo, desde hace 12 años se encuentra viviendo en Saltillo, y se desempeña como académico de la Escuela Superior de Música de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Arturo Rodríguez aportó su experiencia, talento y entrega hacia la ópera para fortalecer el área formativa de la UAdeC y el resultado se ha visto reflejado en que, ahora, el número de egresados de la Escuela aumentó, cuando éste se encontraba en un nivel bajo.

En cuanto a la cantidad de profesionistas que se dedican a la ópera y al canto en el estado va cambiando. Cuando llegué había tres egresados de la Escuela Superior de Música y ahorita se han graduado otros 13 o 14 muchachos, la cantidad de egresados ha cambiado bastante”, expresó el maestro.

No había un maestro de canto que se quedara en la Escuela, y que hiciera realmente una labor de formar y de titular a la gente”, aseguró.

La labor en el estado ha sido desde formar el recurso humano, los profesionistas que tengan la capacidad de cantar y participar como solistas. En las obras, mi labor ha sido picar piedra desde el principio, desde elegir las voces que llegan a audicionar cantando un bolero o una balada a la Escuela, pasar por un proceso de siete, ocho años de formar voces y capacitarlos para que ellos puedan estar en la escena como solistas en un género tan complicado como la ópera”.

Actualmente, la Universidad y la Escuela de Música han creado un taller de ópera, en el cual se prepara a los asistentes de manera profesional en la interpretación de óperas y se les otorgan todas las herramientas necesarias para desenvolverse en el ambiente.

Este año ha tenido a bien la Universidad Autónoma de Coahuila finalmente sacar un proyecto, que es el más grande de la Universidad, que invita a cantantes coahuilenses y de otros estados a unirse a un taller de ópera de la UAdeC”, explicó el maestro con entusiasmo.

Es un espacio para entrenar a los muchachos, para capacitarlos, soportados por un equipo de profesionales para que presenten espectáculos de nivel profesional, y ellos se puedan ir con estas experiencias a competir a otros lados”.

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El Festival de Ópera de San Luis Potosí

Del 31 de julio al 14 de agosto pasado, el maestro Arturo Rodríguez participó junto a la Compañía Ópera de México y Ópera de Coahuila en el Primer Festival de Ópera de San Luis Potosí y Concurso de Canto Linus Lerner, donde se dieron cita cientos de cantantes de todo el mundo, así como orquestas extranjeras y locales. El papel de la Compañía fue importantísimo: se encargaron de la producción de tres óperas, y participaron alumnos del taller de ópera de la Universidad.

Es un evento que reunió a 700 cantantes de todo el mundo, de los cuales se seleccionaron 180 para el concurso y las producciones y se presentaron tres óperas: La Flauta Mágica y Don Giovanni, de Mozart, y Sour Angelica, de Puccini.

Tuvimos el honor de ser invitados como productores de las tres obras y me pidieron dirigir las obras de Mozart, fue todo un récord para la Compañía porque se presentaron con una orquesta muy buena –el director Linus Lerner es un extraordinario director– y se presentaron en un foro con vestuario, escenografía, con todas las de la ley en un periodo de 15 días para las tres obras, una labor tremenda, soportados por la Orquesta del Sur de Arizona, una orquesta que trajeron de Brasil, más otros músicos que trajeron de la Orquesta de San Luis Potosí”, relató el maestro.

Durante 15 días, 180 muchachos recibieron clases maestras, entrenamiento para las óperas, clases de expresión, de idiomas, de dicción. Fue un festival fantástico arropado por la Secretaría de Cultura de San Luis y por el Centro de las Artes de San Luis Potosí, más una serie de patrocinadores de Estados Unidos, Brasil y México.

Tuvimos cuatro participantes de Coahuila, tres de ellos en las óperas –Esmeralda Coronado, Miriam Ortiz, Eduardo Canela y Rodrigo Ilizaliturri– y un muchacho, Guillermo Villanueva, obtuvo el premio Ópera de San Luis, y ahora lo invitaron a cantar una obra allá, El Elìxir del Amor. Los cuatro son alumnos del taller en la UAdeC. Tenemos una invitación de la Universidad del Claustro de Sor Juana, en México, para participar en la ópera Don Pascuale, ahora para diciembre”, explicó.

A raíz del trabajo de calidad realizado, la Compañía encabezada por Arturo Rodríguez ya tiene la invitación para repetir su participación en la próxima edición del festival. De igual forma, tienen presentaciones agendadas en Guanajuato, en la Universidad del Claustro de Sor Juana, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, la de Guadalajara, y otras presentaciones en Saltillo y Monclova para este año.

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Coahuila, semillero de talento

Durante sus años como docente, el maestro ha probado y educado al talento coahuilense, a los próximos cantantes de ópera, con una calidad académica de nivel internacional, gracias a la dedicación que han empeñado en los últimos años dentro de la Escuela Superior de Música.

Coahuila, como todos los estados del norte, es un semillero de voces importantes. La labor que ha realizado la Escuela Superior de Música de nuestra Universidad es titánica, ya que son carreras muy largas y necesitan estudiantes que dediquen mucho tiempo, el talento, hay potencial para convertirse en primeros cantantes y grandes figuras, aplicándose muchos de ellos que están haciendo ‘sus pininos’, que están fuera del estado empezando a ganar prestigio y hacer cosas incluso fuera del país, las ganas y la disposición de la gente que tenemos en Coahuila es enorme”, considera.

Asimismo, Arturo Rodríguez sabe que el talento no es suficiente, sino que se debe tener la práctica real y constante de cómo se debe interpretar una ópera, por lo que se siente orgulloso del trabajo que realizan en el taller de la Universidad.

Con el ejemplo de La Flauta Mágica, no es lo mismo que de los 700 muchachos –en el Festival de San Luis–, 10 o 15 muchachos –del taller– que decidan competir, ya tengan el entrenamiento, que conocen la obra, la hayan cantado con orquesta en el teatro, les da una ventaja competitiva contra todos los otros muchachos de los estados o países que no lo han hecho. De algún modo, el taller les dará armas y una práctica profesional que de otro modo no se generaría, porque la experiencia de estar en el teatro, con escenografía, vestuario, orquesta, da una experiencia formativa muy significativa.

Es importante tener una guía que nos motive, que nos ponga el ejemplo y nos induzca a titularnos, a seguir, a crecer, a trascender las barreras de lo local, de lo nacional y aspirar a lo internacional en un mundo globalizado, que requiere de una preparación de ese nivel; este evento de San Luis Potosí tuvo un corte internacional, vinieron participantes de Rusia, Estados Unidos, Brasil, España, Panamá, Italia, Francia, que le dan una vigencia y un estatus de competencia y de evento mundial, que sitúa a los mexicanos en una realidad y en un contexto que es muy importante, hay que quitarnos de estos esfuerzos y visión localista de ser ‘la estrella del pueblo’”, sentenció el maestro.

El país del tercer mundo, en vías de desarrollo, está en la mente de cada persona. A cada alumno le costará el mismo trabajo aprender otro idioma que a ti, y aprender a tocar el piano le va a costar trabajo al que vive en Rusia y al que vive en Japón. Tendrán mejores escuelas en el sentido de que tienen más apoyos, pero lo mismo le da trabajo aprender a cantar en italiano a una rusa que a una mexicana. Con esfuerzo y disciplina y con el enorme talento que tienen pueden lograr las cosas, y la prueba está en que ya estamos obteniendo premios y teniendo invitaciones. Los hechos, la calidad, la preparación, el esfuerzo de la gente habla por sí mismo. Dice la Biblia: ‘por sus frutos los conoceréis’”, aseguró.

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Finalmente, Arturo Rodríguez invitó al público en general a mantener vivas las artes escénicas, y no dejar que las experiencias virtuales las destruyan, sino que seamos consumidores de cultura.

Asistamos a las artes escénicas en vivo, vayamos al circo, al teatro, a la danza, a las orquestas, a los conciertos, a las funciones de ópera, a las artes escénicas en vivo. Es importantísimo que creemos esta conciencia, porque finalmente son nuestros artistas, la gente que nos está dedicando su vida, su arte, su amor, su preparación, su sudor, lágrimas, su esfuerzo, es muy importante no deshumanizarnos.

Vivimos en una época donde todo es virtual, y de repente se nos olvida que ahí hay una persona, un profesionista que no es una pantalla ni un proyector, sino que está vivo y está sudando, llorando, se está cayendo, está sufriendo o está gozando y que es importante estar ahí, son los oficios que no hay que dejar morir”, finalizó el maestro.



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nt-festival-luces-tailandia_1Ciudad de México.- Uno de los festivales más populares de Tailandia es el Yee Peng Lantern Festival, también conocido como el Festival de las Luces, en Chiang Mai.

Este festival se celebra en el norte de Tailandia cada año, en la luna llena del duodécimo mes lunar del calendario tailandés, que normalmente cae en noviembre. Yee Peng es un festival budista que marca el cambio de estación y se centra en dar la bienvenida a nuevos comienzos.

La celebración para un comienzo próspero

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Para este festival, las personas se reúnen con el fin de elaborar unas cestas flotantes hechas a mano, que se conocen como krathong, además de seleccionar flores, varitas de inciensos y velas.

Los kathrong son hechos de bambú o de un tallo de plátano y una vela. Son liberados en el río Ping o en los fosos de la ciudad, en un ritual que tiene como objetivo despedirse de lo viejo y darle la bienvenida a lo nuevo. En todo este proceso, la luz cumple un rol clave.

Las personas suelen sentarse a orillas del río, recitan sus plegarias y piden sus deseos antes de dejar el kathrong. Se cree que el deseo se cumplirá si la vela de la cesta se mantiene encendida.

Además de los kathrong, también se libera al cielo lo que se conoce como khom loy, que son linternas que se liberan para la buena suerte.

Un festival lleno de luz y color

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Cientos de cestas iluminadas, así como desfiles y ceremonias hacen que el festival tenga una estética visual increíble; la luz y los colores invaden la ciudad y crean un paisaje realmente fascinante.

Las velas son colocadas fuera de comercios y casas, al igual que las flores, y las personas se saludan entre sí y se unen para celebrar.

festival-luces-tailandia_4El tradicional festival es visitado por turistas de todo el mundo que se suman a esta filosofía de despedir el año dejando atrás todo lo malo y recibiendo la luz de lo que está por venir.

Despedir lo viejo, celebrar lo nuevo: el increíble festival de luz en Tailandia